Si te reclaman mi cadáver

Una visión demasiado analítica de Jesús pretende demostrar pieza a pieza todo el evangelio para llegar a un cadáver disecado, sin identidad, de Jesús. Lo que queda tras esa operación no es un ser viviente sino un despojo muerto.

ResurrecciónJesús no es un cadáver disecado por muy técnica que sea la operación, sino un ser resucitado, lleno de vida y fuente de vida. Vive en medio de todos los que se reúnen en su nombre, pero apenas se hace identificable mientras no se establezca con él una relación de persona a persona. No hay derecho a retenerle celosamente para sí, ni siquiera para adorarle porque Jesús pertenece a todos y debe ser anunciado a todos. El conocimiento actual se basa en la fe que hace posible un reconocimiento mejor del Resucitado..

Ha resucitado y con su victoria sobre la muerte pone vida en las tumbas de los muertos…

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